Mes: agosto 2012

Cantaremos. 26 de Agosto. Domingo XXI del Tiempo Ordinario /B

Las palabras de Jesús han estremecido a sus oyentes y causado una fuerrte crisis entre sus discípulos. Sin embargo, el Señor no retira sus palabras, sino que las reafirma diciéndoles: “Mis palabras son espíritu y son vida. Y con todo, algunos de ustedes no creen”. Muchos de ellos se retiran, pero Jesús no pierde la paz y dirigiéndose a los doce les hace esta pregunta: ” ¿También ustedes quieren marcharse?”… Una vez más Pedro responde a nombre de todos: “Señor, ¿a quién iríamos? Sólo Tú tienes palabras de vida eterna”. La respuesta de Pedro entraña la sabiduría de un verdadero discípulo de Jesús, de quien le conoce lo suficiente como para no abandonarlo jamás. Después de haber vivido algún tiempo cerca a su Maestro, Pedro sabe perfectamente, que alejarse de Él es condenarse a vivir sin luz y sin guía en la vida; ha experimentado que las palabras de Jesús no son lisonjeras y engañosas. Junto a Él han descubierto el reino de Dios y han aprendido a vivir de otra manera…. Con qué podrían sustituir el Evangelio de Jesús?…. ¿Dónde podrían encontrar una noticia mejor?
Viviendo cerca de Jesús, Pedro había descubierto la verdad fundamental: Jesús viene del misterio de Dios…y sólo quien permanece unido a Él puede reconocer el misterio que encierra. Los doce han permanecido siempre unidos a Él y por eso le conocen mejor que la multitud que sólo le escucha de vez en cuando….Sólo cuando “sabemos y creemos”, podemos permanecer junto a Él.

CANTAREMOS:

  • Que alegría cuando me dijeron………………..151
  • Señor ten piedad-Gloria-Aleluya
  • Antifona
  • Este pan y vino, Señor…………………………..91
  • Santo-Padre nuestro-La paz
  • Cordero de Dios
  • Señor Dios nuestro………………………………169
  • ¿Quién es ese?…………………………………..145
  • Tomado de la mano……………………………..191

26 de Agosto. XXI Domingo del Tiempo Ordinario /B

Lectura del santo Evangelio según San Juan ( Jn 6,55.60-69)

En aquel tiempo, Jesús dijo a los judios: “Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida”. Al oír sus palabras, muchos discípulos de Jasús dijeron:
–Este modo de hablar es inaceptable, ¿quién puede hacerle caso ?
Dándose cuenta Jesús de que sus discípulos murmuraban, les dijo:
–¿Esto los escandaliza?, ¿y si vieran al Hijo del Hombre subir adonde estaba antes? El Espíritu es quien da la vida; la carne para nada aprovecha. Las palabras que les he dicho son espíritu y son vida, y a pesar de esto, algunos de ustedes no creen. Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar, y después añadió:
–Por eso les he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede.
Desde entonces muchos discípulos suyos se echaron para atrás y ya no querían andar con él.
Entonces Jesús les dijo a los Doce:
–¿También ustedes queren dejarme?
Simón Pedro le contestó:
–Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna; y nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios.

Cantaremos. 19 de Agosto. Domingo XX del Tiempo Ordinario

La liturgia de este domingo permite que nos fijemos en la propuesta de Jesús, que es la preparación e invitación a compartir el banquete del cordero pascual. Este banquete sellará por completo la alianza que Dios estableció con su pueblo. Ahora ese pacto queda cumplido en Jesucristo y está abierto a toda la humanidad, sin ninguna excepción.

Compartir el cuerpo y sangre de Cristo es la verdadera Eucaristía y es el compendio de su entrega al plan de Dios, que conocemos como Reino de Dios. Este dato puede abrirnos a una dinámica nueva de vida, basada en la alegría de compartir junto a Cristo y los hermanos, nuestra condición de ser hijos de Dios.

La mesa de la Palabra y de la Comida, como signos específicos cristianos, y fuente de la fe que profesamos. La Palabra es fuente de revelación, es donde Dios se comunica con el hombre y es el inicio de una relación y una alianza. El pan y el vino son alimentos sencillos, imprescindibles, que van a tomar un significado más profundo en Jesús a través de su entrega para dar la vida al mundo, es un mensaje que está abierto a la humanidad.

Saber reconocer al Señor como fuente de vida y de alegría es identificar a un Dios que apuesta por la vida, por la alegría de vivir el encuentro con Jesucristo que es nuestro fundamento. Así nuestra fe hay que vivirla en clave celebrativa, con entusiasmo e ilusión. Pero no de forma ilusoria, pues en el caminar humano existen momentos alegres y otros que más bien son tristes, pero integrando todo tipo de vivencias en Dios, como garantía de cercanía y de entrega total.
Fr. Julio C. Carpio Gallego O.P.
Convento de S. Esteban (Salamanca)

CANTAREMOS:

  • Entrada: Vienen con alegría………………….219
    • Señor ten piedad-Gloria-Aleluya
    • Antifona
  • Ofertorio: Una espiga………………………….205
    • Santo-Padre nuestro-Cordero de Dios
  • Comunión : Pescador de hombres……………128
    • Si vienes conmigo………………………..178
  • Despedida : Tomado de la mano………………191

19 de Agosto. Domingo XX del Tiempo Ordinario /B

Evangelio según San Juan (Jn 6, 51-58)

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos:
–Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo: el que coma de este pan, vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne, para la vida del mundo.
Disputaban entonces los judíos entre sí:
–¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?
Entonces Jesús les dijo:
–Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del Hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.
Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida.
El que come mi carne y bebe mi sangre, habita en mí y yo en él.
El Padre que vive me ha enviado y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come, vivirá por mí.
Este es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron: el que come este pan vivirá para siempre.

Cantaremos. 12 de Agosto, XIX Domingo del Tiempo Ordinario /B.

El que cree tiene vida eterna… El que coma de este pan vivirá para siempre… Y yo lo resucitaré en el último día. La oferta de Jesús alcanza a los más profundos anhelos del hombre: el deseo de disfrutar de la vida para siempre. La alternativa vida-muerte sigue estando presente en el discurso. La señal de que Jesús procede del cielo, como recordábamos el domingo pasado, es que los padres comieron el maná en el desierto pero murieron. Este dato de experiencia desmiente la pretensión de que el maná viniera del cielo, porque del cielo no puede venir la muerte. Jesús ofrece la alternativa contraria: la señal de él ha bajado del cielo es que ofrece un pan, él mismo, que es fuente de vida; no sólo es un pan vivo, sino un pan vivificante. Y todavía añade el último redactor de este evangelio que “él lo resucitará en el último día”. No hemos proclamado ni el domingo pasado ni este, el v. 37 que dice: Todo lo que me dé el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí no le echaré fuera. Este versículo recuerda, de nuevo, la tradición sapiencial y la escena de los orígenes: los padres fueron expulsados del paraíso. Jesús realizará el proyecto original, restaurando plenamente la vida perdida allá en los orígenes como efecto del pecado . Vida y resurrección son una oferta global para el hombre total. Y esta oferta de vida es ilimitada, no sólo para el pueblo de Israel, sino para todo el mundo. El autor ha pasado de la contemplación de Jesús como Pan-Sabiduría a la presentación de Jesús como Pan-Eucaristía. Esta palabra la necesita la humanidad atenazada por la experiencia de la muerte y de la destrucción.
Fr. Gerardo Sánchez Mielgo
Convento de Santo Domingo. Torrent (Valencia)

CANTAREMOS:

  • Entrada: El Señor nos llama y nos reune…………………………..272
    • Señor ten piedad-Gloria Aleliya
    • Antifona
  • Ofertorio: En la Patena………………………………………………68
    • Santo-Padre Nuestro-Cordero de Dios
  • Comunión: Señor, Tu eres nuestra Luz……………………………171
    • Si me falta el amor……………………………………………..178
  • Despedida: Viva Cristo………………………………………………218

12 de Agosto. XIX Domingo del Tiempo Ordinario /B

Evangelio según San Juan (Jn 6,41-52)

En aquel tiempo, criticaban los judíos a Jesús porque había dicho «yo soy el pan bajado del cielo», y decían:
–¿No es éste Jesús, el hijo de José? ¿No conocemos a su padre y a su madre?, ¿cómo dice ahora que ha bajado del cielo?
Jesús tomó la palabra y les dijo:
–No critiquéis. Nadie puede venir a mí, si no lo trae el Padre que me ha enviado.
Y yo lo resucitaré el último día.
Está escrito en los profetas: «Serán todos discípulos de Dios».
Todo el que escucha lo que dice el Padre y aprende, viene a mí.
No es que nadie haya visto al Padre, a no ser el que viene de Dios: ése ha visto al Padre.
Os lo aseguro: el que cree tiene vida eterna.
Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron: éste es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera.
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo: el que coma de este pan vivirá para siempre.
Y el pan que yo daré es mi carne, para la vida del mundo.

Cantaremos. 5 de Agosto XVIII Domingo del Tiempo Ordinario /B

Las turbas están profundamente impresionadas ante la estruendosa multiplicación de los panes realizada por Jesús y quieren hacerlo rey. Jesús en cambio, sabe muy bien cuál es el carácter de esta fe mesíanica que los empuja. Se retira, pero poco después lo alcanzan en Cafarnaúm y tiene lugar el incidente reseñado por Juan en el capítilo VI. No le buscan porque han oído hablar de Dios, sino porque quieren apoderarse de su bienhechor para establecer un reino mesíanico temporal. Jesús los desconcierta diciéndoles que “trabajen, no por el alimento que perece, sino por el que perdura hasta la vida eterna“. El pan es necesario y por eso nos enseña a pedir al Padre, que no falte nunca el pan en nuestra mesa. Pero no podemos olvidar que hay en nosotros otra hambre que va más allá del alimento material y que éste no puede calmar. Jesús se presenta como ese Pan que nos viene del cielo. Los alimentos sacian el hambre de cada día, pero Jesús nos dice, que sólo Él es Pan de vida eterna. Al creer en Jesús, es comienza a vivir en nosotros algo que no terminará con la muerte. Jesús es el verdadero alimento, garantía de vida eterna.

CANTAREMOS:

  • Entrada: Al reunirnos…………………………..6
    • Señor ten piedad-Gloria-Aleluya
    • Antifona.
  • Ofertorio: Este y vino Señor…………………91
  • Santo-Padre nuestro.
    • Danos la paz……………………………273
    • Cordero de Dios
  • Comunión: Pascua-Canto de comunión…..135
    • Un pueblo que camina…………………174
  • Despedida: Si me falta el amor…………….178

5 de Agosto. XVIII Domingo del Tiempo Ordinario /B

Evangelio según san Juan (Jn 6,24-35)

En aquel tiempo, cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús. Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron:
–Maestro, ¿cuándo has venido aquí?
Jesús les contestó:
–Os lo aseguro: me buscáis no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros.
Trabajad no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura, dando vida eterna, el que os dará el Hijo del Hombre; pues a éste lo ha sellado el Padre, Dios.
Ellos le preguntaron:
–¿Cómo podremos ocuparnos en los trabajos que Dios quiere?
Respondió Jesús:
–Este es el trabajo que Dios quiere: que creáis en el que él ha enviado.
Ellos le replicaron:
–¿Y qué signo vemos que haces tú, para que creamos en ti? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: «Les dio a comer pan del cielo».
Jesús les replicó:
–Os aseguro que no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre quien os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo.
Entonces le dijeron:
–Señor, danos siempre de ese pan.
Jesús les contestó:
–Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí no pasará nunca sed.