Día: 7 de enero de 2012

La Epifanía del Señor

En la Epifanía, Dios se nos manifiesta en Jesús como el Dios de todos los pueblos y de todos los seres humanos.

Dios es de todos, es para el pueblo de Israel y para los pueblos paganos simbolizados en la figura de los Magos de Oriente. A Dios le encuentra quien le busca… Los Magos de Oriente lo buscaron y lo encontraron. El encuentro con el Dios Niño fue tal que cambió el camino de sus vidas (Mt.2,12) y empezaron a ser otros, a vivir como hombres nuevos.

La manifestación de Dios no es un patrimonio privado de la Iglesia. El mismo San Pablo decía: “Ya no hay judío, ni griego, ni esclavo, ni libre, ni hombre ni mujer….(Gal 3,28). Los cristianos que realmente creemos en Jesús, hemos de ser luz en nuestro entorno para que también otros encuentren al Señor.

CANTAREMOS:

  • Entrada: Cantaremos con alegría……..235
  • Señor ten piedad-Gloria in excelsis Deo
  • Aleluya ha nacido El Salvador
  • Ofertorio: Nana………………………….254
  • Santo Padre Nuestro – La Paz
  • Cordero de Dios
  • Comunión: En un portal………………..238
  • Niño Lindo…………………………………265
  • Despedida: En el portal de Belen……..278

8 de Enero. Epifanía del Señor, S

Evangelio según San Mateo (Mt 2,1-12)

Jesús nació en Belén de Judá, en tiempos del rey Herodes. Unos magos de Oriente llegaron entonces a Jesusalén y preguntaron: “¿Dónde está el Rey de los Judíos que acaba de nacer? Porque vimos surgir su estrella y hemos venido a adorarlo”.

Al enterarse de esto el Rey Herodes se sobresaltó y toda Jerusalén con él. Convocó entonces a los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. Ellos le contestaron: En Belén de Judá, porque así lo ha escrito el profeta: Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres de manera alguna la menor entre las ciudades ilustres de Judá, pues de ti saldrá un jefe, que será el pastor de mi pueblo, Israel”.

Entonces Herodes llamó en secreto a los magos, para que le precisaran el tiempo en que se les había aparecido la estrella y los mandó a Belén, diciéndoles: “Vayan a averiguar cuidadosamente que hay de ese niño, y cuando lo encuentren, avísenme para que yo también vaya a adorarlo”.

Después de oír al rey, los magos se pusieron en camino, y de pronto la estrella que habían visto surgir, comenzó a guiarlos, hasta que se detuvo encima de donde estaba el niño. Al ver de nuevo la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa y vieron al niño con María, su madre, y postrándose, lo adoraron. Después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. Advertidos durante el sueño de que no volvieran a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.