Día: 9 de junio de 2012

Cantaremos. 10 de Junio. Corpus Christi.

Os aseguro que no volveré a beber del fruto de la vid hasta el día que beba el vino nuevo en el Reino de Dios. La Eucaristía es el banquete que se celebra entre el ya y el todavía no de la salvación definitiva. Jesús quiere que celebremos la Eucaristía anunciando su Muerte y proclamando su Resurrección hasta que vuelva. Quiere que en la celebración eucarística hagamos realidad la experiencia de su promesa al despedirse de nosotros: Sabed que yo estoy con vosotros hasta el fin del mundo (Mt 28,20). Eso significan las palabras “hacedlo en mi memoria”. Celebrar la memoria de Jesús no es un recuerdo neutro, sino una presencia que urge a caminar. Este es el quehacer de la Iglesia en este “ínterim” entre su primera y su segunda venida. Y este es el testimonio ante el mundo al que evangeliza: un testimonio de esperanza firme, de comunión auténtica, de solidaridad gozosa y generosa. Los que participamos de un mismo Pan y de un mismo destino debemos ser un signo creíble para nuestro mundo tan dividido por intereses complejos y poco solidarios.
Fr. Gerardo Sánchez Mielgo
Convento de Santo Domingo. Torrent (Valencia)

CANTAREMOS:

  • Entrada
    • Iglesia peregrina…………………………..108
    • Señor ten piedad-Gloria-Aleluya
    • Antífona
  • Ofertorio
    • Este pan y vino……………………………..91
    • Santo-Padre nuestro-La Paz-
    • Cordero de Dios
  • Comunión
    • Te conocimos al partir el pan……………..194
    • Pascua canto de comunión………………..128
    • Procesión:Cantaremos al amor de los amores Adoremos reverentes
  • Despedida
    • Tu reinarás ………………………………….191

10 de Junio. Corpus Chisti. Cuerpo y Sangre de Cristo, S.

Evangelio según San Marcos Mc 14,12-16.22-26)

El primer día de los ázimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le dijeron a Jesús sus discípulos:
–¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la cena de Pascua?
El envió a dos discípulos, diciéndoles:
–Id a la ciudad, encontraréis un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidlo, y en la casa en que entre, decidle al dueño: «El Maestro pregunta: ¿Dónde está la habitación en que voy a comer la Pascua con mis discípulos?».
Os enseñará una sala grande en el piso de arriba, arreglada con divanes. Preparadnos allí la cena.
Los discípulos se marcharon, llegaron a la ciudad, encontraron lo que les había dicho y prepararon la cena de Pascua.
Mientras comían, Jesús tomó un pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio, diciendo:
–Tomad, esto es mi cuerpo.
Cogiendo una copa, pronunció la acción de gracias, se la dio y todos bebieron.
Y les dijo:
–Esta es mi sangre, sangre de la alianza, derramada por todos. Os aseguro que no volveré a beber del fruto de la vid hasta el día que beba el vino nuevo en el Reino de Dios.
Después de cantar el salmo, salieron para el Monte de los Olivos.