Día: 20 de febrero de 2016

Cantaremos–21 de Febrero. II Domingo de Cuaresma /C

¡El hombre ha de encontrar espacios para la escucha de la Palabra!

Una voz desde la nube decía: este es mi Hijo, el escogido; escuchadlo. Los hombres son invitados a una actitud fundamental: escuchar a Jesús que tiene palabras de vida eterna. Sólo por la escucha de la Palabra de Jesús, a través de sus apóstoles, podremos poseer y vivir nuestra fe apostólica. A lo largo de la historia de la salvación aparece una y otra vez, especialmente en los profetas, la invitación a escuchar la voz de Dios. Y también la historia de la salvación nos enseña la respuesta y el resultado por parte de los hombres. La palabra de Dios, que siempre ha sido una oferta de libertad y de sentido, ha encontrado múltiples obstáculos para ser acogida y vivida. Es una de las paradojas de la historia de la salvación. Aunque en muchos aspectos sea incomprensible para el hombre, la palabra de Dios no destruye ni coarta la libertad del hombre porque procede de la misma voluntad divina de la que participa la propia libertad humana ya que nos hizo a su imagen y semejanza. Esta invitación del Padre para que presten atención a su Hijo, escuchando su palabra, se inscribe en la historia de la fidelidad de Dios. Ya no tiene otra Palabra, el Hijo es toda su Palabra que antaño llegó a los hombres por boca de los profetas y en forma de libro y que ahora se hace presente a través de un hombre en el que la Palabra se hizo historia personalmente. No es posible buscar otra Palabra de Dios. Escuchar, he ahí la recomendación del Padre. Escuchar primero a su Hijo y después a sus apóstoles. No solo ruego por éstos, sino también por aquellos que creerán a través de su palabra. Escuchar a Alguien muy cercano que tiene respuestas para las preguntas y necesidades de los hombres. Pedro ha experimentado que la cercanía de Dios entra en lo hondo de su ser humano: ¡qué bien estamos aquí!. Es necesario seguir proclamando con fuerza esta experiencia y esta oferta al hombre de ayer y de hoy. La fe ha de ir precedida, y acompañada, por la Palabra de Dios y por la experiencia de su cercanía que da sentido a la experiencia más genuinamente humana.

Fr. Gerardo Sánchez Mielgo
Convento de Santo Domingo. Torrent (Valencia)

CANTAREMOS:

      • Iglesia peregrina …………………………………………………..108
        • Señor ten piedad – Gloria a Ti, Señor Jesús
      • Mira nuestra ofrenda ……………………………………………. 118
        • Santo –Padre nuestro
        • La paz – Cordero de Dios
      • Señor, Tu eres nuestra luz ……………………………………. 171
      • Por Ti Señor ……………………………………………………….. 134
      • El Señor es mi fuerza ……………………………………………  80

Julie Meucci.

21 de Febrero – II Domingo de Cuaresma /C

Evangelio según san Lucas (Lc 9,28-36)

En aquel tiempo, Jesús se hizo acompañar de Pedro, Santiago y Juan, y subió a un monte para hacer oración. Mientras oraba, su rostro cambió de aspecto y sus vestiduras se hicieron blancas y relampagueantes. De pronto aparecieron conversando con él dos personajes, rodeados de esplendor: eran Moisés y Elías. Y hablaban de la muerte que le esperaba en Jerusalén.

Pedro y sus compañeros estaban rendidos de sueño; pero, despertándose, vieron la gloria de Jesús y de los que estaban con él. Cuando éstos se retiraban, Pedro le dijo a Jesús: “Maestro, sería bueno que nos quedáramos aquí y que hiciéramos tres chozas: una para ti, una para Moisés y otra para Elías”, sin saber lo que decía.

No había terminado de hablar, cuando se formó una nube que los cubrió; y ellos, al verse envueltos por la nube, se llenaron de miedo. De la nube salió una voz que decía: “Éste es mi Hijo, mi escogido; escúchenlo”. Cuando cesó la voz, se quedó Jesús solo.

Los discípulos guardaron silencio y por entonces no dijeron a nadie nada de lo que habían visto.