Mes: noviembre 2014

Cantaremos – 9 de Noviembre. XXXII Domingo del Tiempo Ordinario /A

La Parábola de hoy es exclusiva del Evangelio de Mateo.  Se refiere a la segunda venida de Jesús y describe la expectación de los que viven (nosotros) en el tiempo intermedio entre la resurrección y la Parusía. La Parusía es la última venida del Señor.

El reino de los cielos es comparado con la solemne celebración de una boda, para lo cual es necesario preparación. Sin embargo suceden algunos imprevistos: el novio se retrasa y provoca el sueño de las jóvenes que esperan. La insensatez de las jóvenes necias no es que se hubieran dormido (todas se durmieron), sino el que no iban preparadas para cuando de acabara el aceite de sus lámparas y no llevaron  una vasija con aceite de repuesto.  Las prudentes se niegan a compartir su aceite con las necias y este es un detalle de sabiduría que nos hace comprender, que la preparación ha de ser personal. No nos sirve "la fidelidad de los otros"….

El Señor nos dice que "no sabemos el día ni la hora"…. es por tanto necesario tomar la vida en serio y actuar con inteligencia para que no se nos acabe  el aceite.. De esta manera estaremos siempre preparados. Las personas que carecen de un autentico compromiso cristiano se asemejan al grupo de jóvenes necias….

Jesús contó esta parábola para hacer una llamado de responsabilidad a sus seguidores.  Sólo seremos cristianos en la medida en que hayamos comprendido y asimilado el más profundo cristianismo, que no es otra cosa que la naturaleza misma de Jesucristo.

CANTAREMOS:

      • Iglesia peregrina ……………………………………………………..108
        • Señor ten piedad. Gloria. Aleluya. Antífona
        • Ten vengo a Ofrecer. Santo Padre nuestro
        • La Paz. Cordero de Dios
      • Un pueblo que camina ………………………………………………207
      • Vaso nuevo …………………………..………………………………..221
      • Viva Cristo ………………………………………………………………218

9 de Noviembre–XXXII Domingo del Tiempo Ordinario /A

Evangelio según San Mateo (Mt 25,1-13)

En aquel tiempo Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: “ El Reino de los cielos es semejante a diez jóvenes, que, tomando sus lámparas, salieron al encuentro del esposo. Cinco de ellas eran descuidadas y cinco previsoras. Las descuidadas llevaron sus lámparas, pero no llevaron aceite para llenarlas de nuevo; las previsoras en cambio, llevaron cada una un frasco de aceite junto con su lámpara. Como el esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron.

A medianoche se oyó un grito: `¡Ya viene el esposo! ¡Salgan a su encuentro! Se levantaron entonces todas aquellas jóvenes y se pusieron a preparar sus lámparas, y las descuidadas dijeron a las previsoras : `Dennos un poco de su aceite, porque nuestras lámparas se están apagando’. Las previsoras les contestaron : `No, porque no va a alcanzar para ustedes y para nosotras. Vayan mejor a donde lo venden y cómprenlo´.

Mientras aquéllas iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban listas entraron con él al banquete de bodas y se cerró la puerta. Más tarde llegaron las otras jóvenes y dijeron: `Señor, señor, ábrenos’. Pero él les respondió: `Yo les aseguro que no las conozco´.

Estén, pues, preparados, porque no saben ni el día ni la hora”

2 de Noviembre – Domingo, Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos.

Evangelio según San Mateo (Mt 25,31-46)

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: “Cuando venga el Hijo del hombre, rodeado de su gloria, acompañado de todos sus ángeles, se sentará en su trono de gloria.Entonces serán congregadas ante él todas las naciones, y él apartará a los unos de los otros, como aparta el pastor a las ovejas de los cabritos, y pondrá las ovejas a su derecha y a los cabritos a la izquierda.

Entonces dirá el Rey a los de su derecha: `Vengan, benditos de mi Padre; tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo; porque estuve hambriento y me dieron de comer, sediento y me dieron de beber, era forastero y me hospedaron, estuve desnudo y me vistieron, enfermo y me visitaron, encarcelado y fueron a verme´. Los justos le contestarán entonces: `Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos? Cuándo te vimos enfermo o encarcelado y te fuimos a ver?´Y el Rey les dirá: `Yo les aseguro que, cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron´.

Entonces dirá también a los de la izquierda: `Apártense de mí, malditos; vayan al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles; porque estuve hambriento y no me dieron de comer, sediento y no me dieron de beber,era forastero y no me hospedaron, estuve desnudo y no me vistieron, enfermo y encarcelado y no me visitaron´. Entonces ellos  le responderán: `Señor, ¿ cuándo te vimos hambriento o sediento, de forastero o desnudo, enfermo o encarcelado y no te asistimos?´ Y él les replicará: `Yo les aseguro que, cuando no lo hicieron con alguno de aquellos más insignificantes, tampoco lo hicieron conmigo´. Entonces irán éstos al castigo eterno y los justos a la vida eterna”.

1º de Noviembre–Sábado. Todos los Santos

Evangelio según san Mateo (Mt5,1-12)

En aquel tiempo, al ver Jesús a la muchedumbre, subió a la montaña, se sentó, y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar, enseñándoles:
–«Dichosos los pobres en el espíritu,
porque de ellos es el reino de los cielos.
Dichosos los sufridos,
porque ellos heredarán la tierra.
Dichosos los que lloran,
porque ellos serán consolados.
Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia,
porque ellos quedarán saciados.
Dichosos los misericordiosos,
porque ellos alcanzarán misericordia.
Dichosos los limpios de corazón,
porque ellos verán a Dios.
Dichosos los que trabajan por la paz,
porque ellos se llamarán los Hijos de Dios.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia,
porque de ellos es el reino de los cielos.
Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo.»